Ainara. 41 Años. Activista Cultural

Bolsas confundidas

Siempre tengo la manía de sentarme en los asientos de 4 y mirando al conductor. Me gustan esos asientos porque hay espacio para dejar los trastos y puedes interactuar con la gente. Llovía y todos los que estábamos sentados habíamos dejado paraguas, bolsas… en el suelo. 

Al salir del autobús, la chica que tenía sentada delante de mí y yo nos confundimos y cogimos las bolsas de las compras de la otra. Casualidad habíamos comprado en la misma tienda. No sabíamos cómo localizarnos, y a las dos se nos ocurrió la misma idea: las 2 estuvimos la siguiente semana con la bolsa de la otra persona en el bus para arriba y para abajo, hasta que volvimos a coincidir. 

Descubrí que a ella también le gustaba sentarse en esos asientos, pero mirando hacia la parte trasera. Cada una con sus manías, ¡Pero no todos somos tan diferentes!

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